Órdenes Militares en Teruel
**Templarios, sanjuanistas, calatravos y la Orden de Montesa** estructuraron buena parte del territorio turolense entre los siglos XII y XV, dejando un legado de encomiendas, castillos, iglesias y caminos que todavía hoy se puede recorrer. ## El Temple en la frontera aragonesa La Orden del Temple recibió de los reyes de Aragón vastos territorios en el Bajo Aragón y el Maestrazgo: **Castellote, Cantavieja, Villarluengo, Mirambel y La Iglesuela del Cid** formaron una de las encomiendas más poderosas de la Corona. Tras la disolución de la orden en 1312, su patrimonio pasó a los **Hospitalarios de San Juan de Jerusalén**. ## Calatrava y Montesa La Orden de Calatrava administró Alcañiz como cabeza de la encomienda mayor de Aragón, mientras que la Orden de Montesa heredó parte de los bienes templarios en el sur. ## Qué cubre esta sección Iglesias-fortaleza, símbolos heráldicos, rutas templarias señalizadas, archivos conservados, leyendas y la huella de las órdenes en la actual gastronomía y arquitectura. ## Contexto histórico ampliado Para comprender este capítulo del Teruel medieval conviene situarlo dentro del marco general de la Corona de Aragón entre los siglos XII al XIV. La conquista cristiana del valle medio del Ebro a inicios del siglo XII abrió un proceso de repoblación que llegaría al sur de Aragón con Alfonso I el Batallador y, sobre todo, con Alfonso II tras la fundación de Teruel en 1171. Aquella nueva frontera no era una línea, sino una franja densa de torres, fortalezas, villas reales y aldeas de señorío laico o eclesiástico. En este escenario se desarrolla la historia que aquí abordamos, marcada por la coexistencia de comunidades cristianas, mudéjares y judías, por el peso de las órdenes militares y por el papel económico de la trashumancia hacia los puertos de invierno valencianos. Las relaciones entre la villa de Teruel y los señoríos vecinos —Albarracín, Híjar, Castellote, Cantavieja— condicionaron buena parte de la dinámica institucional y demográfica del territorio. La identidad turolense medieval se forjó precisamente en esa tensión productiva entre el fuero, la frontera y el camino. ## Geografía y paisaje medieval El territorio se articula en torno a Castellote, Cantavieja, Alfambra y otros núcleos vinculados por una red de cañadas, caminos reales y atajos de herradura. La altitud, los ríos y los valles encajonados explican la elección de los emplazamientos defensivos y de las rutas de comercio. Los puertos de la sierra de Albarracín, los