Cantavieja (Teruel)

Cantavieja

Comarca: Maestrazgo

Población: 700

Cantavieja es la capital histórica del Maestrazgo, asentada a 1.300 metros de altitud sobre un imponente peñasco calcáreo que domina un vasto horizonte de sierras y páramos. Con unos 700 habitantes, esta villa fortificada conserva uno de los conjuntos monumentales más notables del interior de Aragón. La Plaza Mayor, conocida como Plaza de Cristo Rey, es una joya de la arquitectura civil aragonesa: un espacio porticado con arcos de medio punto sobre columnas de piedra, presidido por el Ayuntamiento renacentista con su logia de arcos y la iglesia de la Asunción, cuya torre octogonal se eleva como faro sobre las tierras del Maestrazgo. El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural. El pasado templario de Cantavieja es omnipresente. La Orden del Temple estableció aquí una de sus encomiendas más importantes de la Corona de Aragón, y las murallas, el portal de San Miguel y los restos del castillo evocan aquel período de esplendor militar y religioso. El Museo de las Guerras Carlistas documenta los conflictos que sacudieron estas tierras durante el siglo XIX, cuando el general Cabrera hizo del Maestrazgo su baluarte. A 1.300 metros de altitud, Cantavieja experimenta inviernos rigurosos con nevadas frecuentes y veranos frescos, lo que la convierte en refugio estival. El entorno natural ofrece bosques de pino silvestre y sabina, barrancos espectaculares y una fauna que incluye buitres leonados, águilas y cabras monteses. La gastronomía serrana del Maestrazgo es contundente y sabr

Historia

Cantavieja fue conquistada a los musulmanes en 1169 por Alfonso II de Aragón y entregada a la Orden del Temple, que la convirtió en cabeza de una extensa encomienda que abarcaba gran parte del Maestrazgo. Tras la supresión del Temple en 1312, sus posesiones pasaron a la Orden de San Juan. Durante las guerras carlistas (1833-1840), el general Cabrera estableció en Cantavieja la capital de su territorio rebelde, y la villa resistió varios asedios. Esta historia bélica, unida a su posición estratégica, configuró el carácter indomable que los turolenses atribuyen al Maestrazgo.