Calaceite (Teruel)

Calaceite

Comarca: Matarraña

Población: 1100

Calaceite es una villa monumental de la comarca del Matarraña, situada a 511 metros de altitud en el corazón del Bajo Aragón histórico. Con unos 1.100 habitantes, es uno de los conjuntos de arquitectura renacentista en piedra mejor conservados de Aragón, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1974. El casco antiguo, organizado en torno a la Plaza Mayor porticada, exhibe soberbias casonas de sillería con portadas blasonadas, balcones de forja y galerías de arcos de medio punto. La iglesia parroquial de la Asunción (siglo XVIII) corona el pueblo con su imponente fachada barroca y su campanario octogonal visible desde kilómetros. Las tres capillas-portal que dan acceso al recinto —San Antonio, San Roque y la Virgen del Pilar— son joyas del barroco aragonés en miniatura. La historia de Calaceite se remonta al poblado ibérico de San Antonio, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la cultura ibérica en el valle del Ebro, habitado entre los siglos V y II a.C. El Museo Juan Cabré, dedicado al arqueólogo nacido aquí, custodia piezas fundamentales de la cultura ibérica aragonesa. El entorno natural combina los paisajes mediterráneos de olivos y almendros con los bosques de pino carrasco de las sierras circundantes. La producción de aceite de oliva del Bajo Aragón, con Denominación de Origen Protegida, es el eje de la economía agrícola local. La gastronomía destaca por el aceite virgen extra, las conservas de melocotón, la repostería de almendra y los embutidos curad

Historia

Los primeros asentamientos en Calaceite corresponden al poblado ibérico de San Antonio (siglos V-II a.C.), excavado por el arqueólogo local Juan Cabré a principios del siglo XX. Tras la romanización, la zona fue ocupada sucesivamente por visigodos y musulmanes. La reconquista cristiana llegó en el siglo XII con la Orden de Calatrava. El fuero de población otorgado en 1207 impulsó el crecimiento de la villa, que floreció durante los siglos XVI y XVII gracias al comercio del aceite y la lana, período al que corresponden las grandes casonas renacentistas que hoy admiramos. Las guerras carlistas del siglo XIX y la Guerra Civil causaron daños significativos. La emigración rural redujo la población a la mitad durante el siglo XX, pero la declaración de Conjunto Histórico y el turismo rural han revitalizado la economía local.