Vía Verde de Ojos Negros

Categoría: monumento

Vía Verde de Ojos Negros: La Ruta Ciclista Más Larga de España Con 160 kilómetros de recorrido entre la Sierra de Albarracín y el Mediterráneo, la Vía Verde de Ojos Negros es la vía verde más larga de España y una de las más largas de Europa. Construida sobre el trazado del antiguo ferrocarril minero que transportaba mineral de hierro desde las minas de Sierra Menera hasta el puerto de Sagunto, esta ruta ciclista y senderista atraviesa algunos de los paisajes más espectaculares y desconocidos de la provincia de Teruel. Historia del ferrocarril minero El ferrocarril de Sierra Menera fue inaugurado en 1907 para transportar el mineral de hierro extraído en las minas de Ojos Negros y Sierra Menera hasta los altos hornos del Puerto de Sagunto, en Valencia. Durante décadas, este tren de vía estrecha fue el cordón umbilical económico de la comarca, transportando millones de toneladas de mineral y proporcionando empleo directo e indirecto a miles de familias. El cierre de las minas en 1972, víctima de la competencia del mineral importado, supuso el fin del ferrocarril y un golpe económico devastador para las Cuencas Mineras de Teruel. La reconversión del antiguo trazado ferroviario en vía verde, completada en fases entre 2002 y 2008, ha devuelto vida a la infraestructura y se ha convertido en un motor de turismo sostenible para las localidades del recorrido. El tramo turolense: de Ojos Negros a Teruel El tramo que discurre por la provincia de Teruel (68 km) es el más espectacular del recorrido. Partiendo de Ojos Negros a 1.100 metros de altitud, la vía desciende suavemente a través de paisajes de parameras y sabinares hasta la capital. El trazado ferroviario, con pendientes suaves (máximo 2%) y curvas amplias, hace que el recorrido sea apto para ciclistas de cualquier nivel, incluso familias con niños. Los túneles son uno de los atractivos más singulares del tramo turolense. La ruta atraviesa 11 túneles iluminados con energía solar, el más largo de 615 metros, que proporcionan un alivio refrescante en los días calurosos de verano. Las trincheras excavadas en la roca rojiza del Triásico crean corredores naturales de gran impacto visual, especialmente cuando la luz del sol tiñe las paredes de tonos anaranjados. Paisaje y naturaleza La vía verde atraviesa tres ecosistemas diferenciados: las parameras de alta montaña con sabinas y encinas (1.100-900 m), las hoces fluviales del Jiloca y el Palancia con vegetación de ribera (900-600 m), y la huerta mediterránea del Camp de Morvedre valenciano (600 m hasta el mar). Esta transición biogeográfica se experimenta como un viaje en miniatura desde la meseta interior hasta el Mediterráneo. La fauna es abundante y variada. Es frecuente avistar buitres leonados sobrevolando las hoces, águilas calzadas cazando en las parameras, y martines pescadores en los tramos fluviales. Los corzos y jabalíes son habituales al amanecer, y en primavera las orquídeas silvestres alfombran los márgenes de la vía. Patrimonio industrial A l