Torre de San Martín
Categoría: monumento
Torre de San Martín: La Gemela Mudéjar de Teruel La Torre de San Martín, Patrimonio de la Humanidad desde 1986, es la más antigua de las torres mudéjares de Teruel y forma junto con la Torre de El Salvador una pareja arquitectónica que constituye el símbolo más reconocible de la ciudad. Construida a principios del siglo XIV, esta torre-campanario de 40 metros de altura es considerada una obra cumbre del arte mudéjar aragonés por la perfección geométrica de su decoración y la audacia de su solución estructural. Cronología y autoría La Torre de San Martín fue erigida entre 1315 y 1316, apenas unos años antes que su «gemela» de El Salvador. Aunque ambas torres comparten la misma tipología estructural (doble cilindro concéntrico con escalera intermedia), la de San Martín presenta una decoración más sobria y geométrica que algunos historiadores interpretan como reflejo de un estilo más arcaico, mientras otros la consideran simplemente una opción estética diferente del mismo taller de alarifes. La torre se construyó como campanario de la iglesia de San Martín, hoy desaparecida, y servía simultáneamente como puerta de acceso al recinto amurallado de la ciudad. El arco inferior, que todavía hoy permite el paso de peatones y vehículos, conectaba el arrabal con el casco intramuros, una función urbana que la torre ha mantenido durante más de 700 años. Estructura de doble torre Al igual que El Salvador, San Martín presenta la estructura de torre dentro de torre característica del mudéjar aragonés. El cilindro exterior, de planta cuadrada con 7,5 metros de lado, envuelve un segundo cilindro interior que alberga las bóvedas de las diferentes plantas. Entre ambos discurre la escalera de caracol, un estrecho pasillo abovedado que asciende en espiral siguiendo las paredes. Esta técnica constructiva, importada del norte de África por los maestros alarifes, permite alcanzar alturas considerables sin comprometer la estabilidad de la estructura. Decoración exterior La fachada de la Torre de San Martín está organizada en registros horizontales que alternan frisos de ladrillo con bandas de cerámica vidriada. Los motivos decorativos son exclusivamente geométricos: arcos ciegos de medio punto entrecruzados, rombos en relieve, bandas de esquinillas (ladrillo colocado en ángulo de 45°) y paños de sebka que crean una retícula de rombos superpuestos de efecto visual hipnótico. A diferencia de El Salvador, que utiliza cerámica en tres colores (verde, blanco y morado), San Martín emplea predominantemente cerámica verde y blanca, lo que le confiere un aspecto más sobrio y elegante. Los discos cerámicos circulares que puntúan las fachadas —únicos en las torres turolenses— añaden un elemento decorativo distintivo que permite identificar esta torre a primera vista. La Plaza del Seminario La Torre de San Martín se alza en la Plaza del Seminario (antiguamente Plaza de San Martín), un espacio que ofrece una de las mejores perspectivas para contemplar la torre en todo su esplendor. La