Castillo de los Calatravos

Categoría: castillo

Historia y orígenes El Castillo de los Calatravos de Alcañiz es una fortaleza medieval que domina la ciudad desde lo alto del cerro de Pui Pinos. Construido originalmente en el siglo XII tras la reconquista de Alcañiz por Alfonso I el Batallador en 1119, fue entregado a la Orden de Calatrava en 1179, que lo convirtió en su sede aragonesa. Esta orden militar-religiosa transformó la primitiva fortificación en un imponente conjunto conventual-militar que sería centro de poder durante más de cinco siglos. El castillo fue testigo de acontecimientos históricos trascendentales: aquí se firmó la Concordia de Alcañiz en 1412, documento clave que condujo al Compromiso de Caspe y la elección de Fernando de Antequera como rey de Aragón. Este episodio lo sitúa entre los escenarios más importantes de la historia de la Corona de Aragón. Durante los siglos XIV y XV, el castillo fue ampliado con nuevas dependencias conventuales, incluyendo un claustro gótico de extraordinaria belleza. Arquitectura y estructura El conjunto arquitectónico combina elementos románicos, góticos y renacentistas, fruto de las sucesivas ampliaciones realizadas a lo largo de cuatro siglos. Destaca la torre del homenaje, de planta cuadrangular y más de 20 metros de altura, que conserva pinturas murales góticas del siglo XIV consideradas entre las más importantes del arte mural aragonés. El claustro gótico del siglo XIV presenta arquerías apuntadas de gran elegancia sobre columnas pareadas. La iglesia del castillo, de estilo románico tardío, conserva su portada original con arquivoltas decoradas. El palacio de los Comendadores, reformado en el siglo XVIII con elementos barrocos, alberga hoy un Parador Nacional de Turismo, lo que ha garantizado la conservación y puesta en valor del conjunto monumental. Curiosidades y datos de interés ¿Sabías que... las pinturas murales de la torre del homenaje representan escenas de la conquista de Valencia por Jaime I, y fueron descubiertas accidentalmente durante unas obras de restauración en el siglo XIX? Estos frescos son un documento visual único de la historia medieval aragonesa, mostrando batallas, asedios y la vida cotidiana de los caballeros calatravos. El Castillo-Convento de Alcañiz es uno de los pocos castillos de órdenes militares en España que ha mantenido un uso continuado desde la Edad Media hasta la actualidad, pasando de fortaleza a convento, a cárcel, a cuartel militar y finalmente a Parador Nacional, adaptándose a cada época sin perder su esencia. Información práctica para visitantes El castillo es accesible en coche o a pie desde el centro de Alcañiz, con un recorrido de ascensión de unos 10 minutos. Las pinturas murales se pueden visitar con cita previa a través del Parador. El restaurante del Parador ofrece gastronomía local de alta calidad con vistas panorámicas sobre el Bajo Aragón. Se recomienda combinar la visita con un paseo por el casco histórico de Alcañiz, que conserva una magnífica lonja gótica y la plaza de España porticada.